El valor entero de Aval Técnico es la objetividad. Si sospecharas, aunque fuera un poco, que mi diagnóstico está orientado a generarme trabajo de desarrollo, este servicio no valdría nada. Por eso la separación no es una intención: es una regla escrita y pública.

La regla

Aval Técnico y mi actividad de desarrollo son marcas y servicios totalmente separados. No ejecuto — ni directamente ni a través de terceros — los desarrollos que superviso o audito.

En concreto:

  • No desarrollo los proyectos que diagnostico o superviso.
  • No cobro comisión, retorno ni referral de ningún proveedor, agencia, freelance ni herramienta que pueda recomendarte.
  • Mi retribución viene siempre de ti, y solo de ti.
  • Mi opinión sobre tu proveedor actual no está condicionada por la posibilidad de sustituirle.

La única excepción

Existe un escenario, y solo uno, en el que puedo mencionarte una opción de ejecución. Se tienen que cumplir las tres condiciones a la vez:

  1. Me has contratado solo el diagnóstico y la hoja de ruta de un proyecto que todavía no ha empezado a desarrollarse.
  2. No tienes equipo ni proveedor propio para ejecutar esa hoja de ruta.
  3. No me has contratado la supervisión continua de ese proyecto.

En ese escenario no hay conflicto posible: no estoy evaluando ni sustituyendo el trabajo de nadie, ni voy a supervisar la ejecución. Simplemente necesitas a alguien que ejecute un plan que yo ya no voy a vigilar, y te digo lo que sé.

En cualquier otro caso — si tienes proveedor o equipo activo, o si tenemos contratada la supervisión continua — no te voy a recomendar ni mencionar ninguna opción de ejecución vinculada a mí, ni siquiera indirectamente. Si me lo preguntas directamente, mi respuesta será esta misma página.

Qué puedes exigirme

  • Que esta política figure por escrito en nuestro acuerdo.
  • Que te avise, por iniciativa propia, en cuanto detecte cualquier situación que pueda parecer un conflicto de interés.
  • Que renuncie al encargo antes que a la independencia.

Hablemos

Una opinión que no tiene nada que ganar

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