No sabes si los plazos son reales
Cada mes hay una explicación nueva para el retraso y todas suenan razonables. Sin criterio técnico, no puedes distinguir un imprevisto legítimo de una mala planificación.
Aval Técnico · Carlos Jiménez
Ayudo a empresas a decidir qué construir y a comprobar que su equipo o proveedor de desarrollo lo está construyendo bien.
Diagnóstico en 2–3 semanas, precio cerrado y con garantía.
El punto de partida
Si no eres técnico, dependes de que quien construye tu producto te cuente la verdad sobre los plazos, la calidad y las decisiones. Y no tienes forma de comprobarlo.
Cada mes hay una explicación nueva para el retraso y todas suenan razonables. Sin criterio técnico, no puedes distinguir un imprevisto legítimo de una mala planificación.
El equipo avanza, pero nadie ha comprobado si lo que se está construyendo es lo que el negocio necesita primero.
Deuda técnica, dependencias críticas de una sola persona, decisiones que hoy no se notan y en seis meses cuestan el doble de arreglar.
Preguntas al equipo que ejecuta si el trabajo del equipo que ejecuta está bien hecho. Necesitas una opinión que no tenga nada que ganar.
La mayoría de los responsables de tecnología descubren que iban por mal camino cuando ya han gastado el presupuesto.Y llegar antes de ese punto es, exactamente, mi trabajo.
Qué es el Aval Técnico
No desarrollo tu proyecto: lo superviso. Entro como la persona técnica de confianza que necesitas, para decidir contigo qué merece la pena construir y comprobar que se está ejecutando bien.
Reviso el roadmap con criterio de negocio: qué aporta retorno primero, qué se puede aplazar sin coste y qué hay que parar antes de gastar más.
Superviso al equipo o proveedor: calidad, plazos reales frente a los prometidos, riesgos ocultos y decisiones que hipotecan el proyecto.
Te lo cuento en lenguaje de negocio, con el coste y el riesgo de cada opción, para que la decisión sea tuya y esté informada a tiempo.
No te prometo que el proyecto salga perfecto — eso depende de quien lo ejecuta. Te prometo que sabrás en todo momento cómo va tu inversión y podrás decidir mientras aún se puede corregir.
Cómo trabajo
Siempre se empieza por el diagnóstico. La supervisión continua solo tiene sentido después, cuando ya sabemos lo que hay.
Una radiografía completa de tu proyecto: qué se está construyendo, cómo se está construyendo y qué te va a costar si nada cambia. En el caso en que no hayas empezado, que necesitas construir y como necesitas construirlo
Garantía: si no sales de estas semanas con una hoja de ruta clara y accionable, no pagas.
Me quedo vigilando tu inversión mes a mes, hablo con tu equipo o proveedor en tu nombre y te traduzco lo que pasa a lenguaje de negocio.
El proceso
Sin reuniones interminables ni informes que nadie lee.
30 minutos para entender tu proyecto, tu equipo y qué te preocupa. Si no puedo ayudarte, te lo digo ahí mismo.
Reviso backlog, entregas, código, plazos y hablo con tu equipo o proveedor. Sin interrumpir su trabajo.
Riesgos, coste de cada uno y qué hacer con ellos, ordenado por prioridad y explicado en tu idioma.
Decides tú: aplicar la hoja de ruta por tu cuenta o si continuo supervisando su ejecución.
Por qué puedes fiarte
El valor entero de este servicio es la objetividad. Si tuviera algo que ganar recomendándote cambiar de proveedor o ampliar el equipo, mi opinión no valdría nada.
Quién te avala
He liderado tecnología en entornos donde un error no es un inconveniente: es dinero, es regulación y son clientes. Aerolíneas, telecomunicaciones y seguros me enseñaron a mirar un proyecto y ver dónde va a romperse antes de que rompa.
En todos esos años he visto el mismo patrón repetirse: empresas que invierten bien el dinero en desarrollo y empresas que lo descubren tarde. La diferencia casi nunca es el talento del equipo — es que nadie con criterio estaba mirando a tiempo.
Aval Técnico existe para que tú tengas a esa persona sin necesidad de contratar a un CTO a jornada completa.
Dudas habituales
Se parece, pero el encargo es otro. Un CTO externo suele acabar dirigiendo la ejecución y contratando gente. Mi encargo es representarte a ti frente a quien ejecuta: decidir contigo qué construir y comprobar que se está haciendo bien. Sin ocupar la silla de nadie.
No, salvo que el diagnóstico demuestre que no hay otra salida — y aun así, la decisión es tuya. Lo habitual es lo contrario: el equipo trabaja mejor cuando las prioridades están claras y alguien traduce el negocio a criterios técnicos.
Es el mejor momento posible. Decidir bien qué construir primero y con qué perfil ejecutarlo es donde más dinero se ahorra, porque todavía no se ha gastado nada.
Acceso de lectura al repositorio y a la herramienta de gestión, y un par de conversaciones cortas. No interrumpo su trabajo ni les pido informes extra: parte del diagnóstico es precisamente ver cómo trabajan hoy.
Siempre. Todo lo que veo de tu negocio y de tu código está bajo NDA desde antes de la primera reunión de trabajo.
Ideas
No hace falta saber programar para detectar una estimación inventada. Basta con preguntar tres cosas y escuchar cómo se responde.
Siguiente paso
Empecemos por una llamada de 30 minutos. Me cuentas en qué punto estás y te digo con franqueza si el diagnóstico te encaja o no.