¿Los plazos que te dan son reales?
Cada mes hay una explicación nueva para el retraso y todas suenan razonables. Distinguir un imprevisto legítimo de un problema de fondo exige criterio técnico.
Aval Técnico · Carlos Jiménez
Y la causa casi nunca es una estimación errónea.
El punto de partida
Las prioridades del negocio cambian, aparecen imprevistos y hay que decidir sobre la marcha. Cada una de esas decisiones tiene una consecuencia técnica y otra económica, y normalmente se toma con solo la mitad de la información delante.
Cada mes hay una explicación nueva para el retraso y todas suenan razonables. Distinguir un imprevisto legítimo de un problema de fondo exige criterio técnico.
El equipo avanza, pero está por comprobar si lo que se construye es lo que el negocio necesita primero.
Deuda técnica, dependencias críticas de una sola persona, decisiones que hoy pasan desapercibidas y en seis meses cuestan el doble de arreglar.
Tu equipo revisa su propio trabajo, que es lo único que está en su mano. Una mirada externa les aporta lo que desde dentro es imposible tener: perspectiva.
La mayoría de los responsables de tecnología descubren desvíos cuando ya han gastado el presupuesto.Y llegar antes de ese punto es, exactamente, mi trabajo.
Qué es el Aval Técnico
Entro como la persona técnica de confianza que necesitas, para decidir contigo qué merece la pena construir y comprobar que se está ejecutando bien.
Reviso el roadmap con criterio de negocio: qué aporta retorno primero, qué se puede aplazar sin coste y qué hay que parar antes de gastar más.
Superviso al equipo o proveedor: calidad, plazos reales frente a los prometidos, riesgos ocultos y decisiones que hipotecan el proyecto.
Te lo cuento en lenguaje de negocio, con el coste y el riesgo de cada opción, para que la decisión sea tuya y esté informada a tiempo.
Que el proyecto salga perfecto depende de quien lo ejecuta. Lo que yo te garantizo es que sepas en todo momento cómo va tu inversión y puedas decidir con un plan de acción mientras aún haya margen de maniobra.
Cómo trabajo
Siempre se empieza por el diagnóstico. La supervisión continua solo tiene sentido después, cuando ya sabemos lo que hay.
Una radiografía completa de tu proyecto: qué se está construyendo, cómo se está construyendo y qué te va a costar si todo sigue igual. Y si aún estás en la casilla de salida, qué necesitas construir y cómo.
Garantía: Te proporciono una hoja de ruta clara y accionable, o te devuelvo el importe.
Vigilo tu inversión de forma continua, hablo con tu equipo o proveedor en tu nombre y te traduzco lo que pasa a lenguaje de negocio.
El proceso
Reuniones cortas e informes que se leen de una sentada.
30 minutos para entender tu proyecto, tu equipo y qué te preocupa. Sales de la llamada sabiendo si puedo ayudarte y cómo.
Reviso backlog, entregas, código, plazos y hablo con tu equipo o proveedor. Sin interrumpir su trabajo.
Riesgos, coste de cada uno y qué hacer con ellos, ordenado por prioridad y explicado en tu idioma.
Decides tú: aplicar la hoja de ruta por tu cuenta o que yo continúe supervisando su ejecución.
Por qué puedes confiar
El valor entero de este servicio es la objetividad. Mi opinión te sirve precisamente porque gano lo mismo tanto si mantienes a tu proveedor como si lo cambias.
Quién te avala
He liderado tecnología en entornos donde un error se paga en dinero, en regulación y en clientes. Mis 20 años de experiencia en tecnología me enseñaron a mirar un proyecto y ver dónde va a complicarse antes de que lo haga.
En todos esos años he visto el mismo patrón repetirse: empresas que invierten bien el dinero en desarrollo y empresas que lo descubren tarde. La diferencia casi siempre está en si alguien con criterio miraba a tiempo.
Aval Técnico existe para que tú tengas a esa persona sin necesidad de contratar a un CTO a jornada completa.
Experiencia liderando tecnología en
Dudas habituales
Lo habitual es justo lo contrario: el equipo rinde mejor cuando las prioridades están claras y alguien traduce el negocio a criterios técnicos. Solo lo plantearé si el diagnóstico demuestra que es la única salida — y aun así, la decisión es tuya.
Es el mejor momento posible. Decidir bien qué construir primero y con qué perfil ejecutarlo es donde más dinero se ahorra, porque todo el presupuesto sigue intacto.
Acceso de lectura al repositorio y a la herramienta de gestión, y un par de conversaciones cortas. Trabajo con lo que ya generan, sin pedirles informes extra: parte del diagnóstico es precisamente ver cómo trabajan hoy.
Siempre. Todo lo que veo de tu negocio y de tu código está bajo NDA desde antes de la primera reunión de trabajo.
Siguiente paso
Empecemos por una llamada de 30 minutos. Me cuentas en qué punto estás y salimos de ahí sabiendo si tiene sentido seguir.